Vizcodillo (2122m)

13-feb-2010

Ya era hora. Ver tanta nieve por todas partes y no tener un finde en condiciones para disfrutar. Nos ha estado quemando todo el invierno. Los pocos días que ha hecho bueno, han sido después de una fuerte nevada en Navidades, con el consabido peligro de aludes, y algún que otro día laboral suelto, los cuales no me puedo permitir, por mi trabajo. Me tengo que ceñir a los findes y hasta este del día 13 de febrero no ha habido uno con sol y aún así, el fuerte viento del norte ha sido demoledor en las cumbres.

Pero la necesidad de una cumbre y la posibilidad de un descenso por nieve polvo han sido mas fuertes que el gélido viento.

 

El Vizcodillo es uno de esos picos  que siempre tienes en mente no por su espectacularidad sino más bien por ser una gran montaña de una buena altura dentro de los montes de León, concretamente la llamada Sierra de la Cabrera, límite geográfico entre León y Zamora.

Su atractivo radica en sus suaves pendientes, (aunque también las tiene pindias) para unos placenteros descensos en esquís, aunque debido a su situación, en estos últimos años nos ha resultado dificil cogerlo con buena nieve. Incluso este año la hemos tenido que ir a buscar hasta casi los 1600m a pesar de todo lo que ha nevado, pero se ganó todos los boletos pues era la zona con mejores previsones de meteo de la provincia, cosa que quedó en entredicho después de hacer cumbre y ver despejada casi toda la cordillera cantábrica.

 

Al final fue buena elección, pues será dificil volverlo a encontrar en iguales condiciones.

 

Esta zona de montaña para los leoneses tambien representa una incógnita, pues son las únicas montañas de las que no puedes ver nada desde la mayor parte de la provincia. Nunca se puede saber como están de nieve hasta que llegas a ellas, ya que están bastante acultas entre otras menores. El único que se ve bien es el afamado Teleno. Llegando desde el páramo y siguiendo la importante ruta A-6 se puede ver en dias claros desde los Ancares hasta el Espigüete. ¿Quien se acuerda de la Cabrera, que no se ve? Si se ve, pero la vertiente sur desde Sanabria, que  suele ser la que menos nieve tiene.

 

Siento tanto rollo, pero es bueno saber algo más de por que siguen siendo (por suerte) estas montañas unas grandes desconocidas.

 

Después de un buen desayuno el Bañeza donde quedo con mi hermano, nos dirigimos al tajo. Sorprende ver que durante todo el trayecto no vemos apenas resquicios de nieve, pero sabemos que hay. Hasta pasado el pueblo de Truchillas no comenzamos a ver lo que se avecina. La ruta por el valle del Lago promete calcetinada y bosque sin nieve. Un rollo para las tablas. Decidimos seguir subiendo para tomar una ruta más directa, pero las aproximaciones son todas monte bajo e impraticable Vamos la nieve cerca, pero la maleza ya nos la conocemos. Diez minutos se convieten en una hora sin darte cuenta.

Seguimos subiendo hacia el pto. del Peñón, hasta que antes de enfilar las fuertes rampas finales el hielo en la carretera nos obliga a recular y dar la vuelta y decidimos para justo donde está el refucgio y merendero. Precioso lugar a 1570m de altura aprox. Desde aquí la nieve es contínua pero la distancia es algo mayor y con más desnivel que desde el puerto, pero al final mucho mejor para el descenso. El puerto no es buen lugar para volver con las tablas.Por algo se la llama Sierra.

Después de atravesar un idílico bosque de abedules, y varios arroyos acompañados por huellas de lobo, enfilamos una noble ladera casi en vertical hacia la cresta, pero el feroz viento (no lobo) se nos hecho encima a eso de lso 1900m y tuvimos que tomar un pequeño rodeo y acercarnos a la ladera sur para refugiarnos de él, ya que lo íbamos a llevar de cara todo el camino. Algo pudimos evitarlo, pero el casi termina con nosotros. La nieve polvo que arrastraba nos golpeaba la cara y la sensación térmica no se puede describir. En estos momentos es cuando te das cuenta de lo bien invertido que ha sido el dinero en esa ropa técnica que tan pocas veces te has puesto, pues parece que siempre sobra. El cortaviento de forro y la chaqueta técnica valen su precio sin dudarlo.

 

A pesar de estos inconvenientes la calidad de la nieve y su abundancia nos va animando y decidimos atacar al coloso. Después de dos horas y media hacemos cumbre (casi ni foto) y buscamos un resalte para guarecernos un poco y reponer fuerzas con un buen trozo de empanada que había llevado Omar y que nos supo a gloria. Nada como el producto de la tierra.

 

Realizada por: Omar y Héctor Alvarado.